Andrea Álvarez: al son de “Doble A”

Andrea Álvarez: al son de “Doble A”

Andrea Álvarez es una baterista y percusionista argentina, reconocida en su país por ser una de las pocas mujeres en dedicarse a vivir entre baquetas, platillos y timbales. Esta trasandina, que se encuentra promocionando su disco “Doble A”, cuenta cómo surgió su interés por la música, el por qué de su pasión por los beats del tambor y se refiere, también, a sus relaciones profesionales con artistas de la talla de Celia Cruz y Tito Puente.

¿Por qué quisiste aprender batería y percusión? ¿Cómo aprendiste?

Estudié Música de muy chica, medio jugando, y la batería fue una decisión de adolescente. Me gustó, mis viejos me apoyaron y lo llevé adelante junto a buenos maestros que me entusiasmaban. La percusión vino mucho después, cuando vivía en Nueva York y lo vi, más que nada, como una salida laboral. Pero ni bien empecé, me enamoré de todos los instrumentos. También está la voz que es, para mí, lo más difícil. Mis maestros de formación fueron, en batería, Horacio Gianello y, en percusión, Frank Malabe de Nueva York. En Canto, ahora estoy con Esteban Sielicki y, en batería técnica, con Sebastián Hoyos. Yo necesito, cada tanto, tomar clases de batería para estar al día.

¿Qué significa la música en tu vida? ¿Te dedicas a otras cosas, aparte de ser baterista?

La música es la manera que yo elijo para comunicarme y es mi vida, en general. Ser músico es como una marca de la vida. No es que yo, a ratos, soy música; soy eso todo el tiempo desde que tengo uso de razón. Es una vocación. Una profesión, una carrera y es estar todo el tiempo pensando y sintiendo desde ese lugar. Fuera de la música, me dedico a cosas domésticas de la vida en general, como todo el mundo.

¿Cómo llegaste a tocar con artistas tan reconocidos como Soda Stereo, Charly García, Celia Cruz y Tito Puente?

Llegué a tocar con todos los artistas que me convocaron, primero, porque estoy capacitada para hacerlo. Segundo, porque empecé de muy chica, cuando no había muchos músicos en la escena y todos nos conocíamos y estábamos en contacto, así que, si podías hacerlo y estabas capacitada, te llamaban. Una banda lleva a la otra, te ven, quieren tocar con vos, etcétera. Si lo haces mal nadie se fija ni te llama y, si lo haces bien, todos te quieren tener en el escenario.

¿Qué implica ser una de las pocas y mejores bateristas mujeres de Argentina? ¿Qué tuvo/tiene de bueno y malo?

Cuando empecé sólo conocía a Mari Sánchez, que se fue a vivir a España. Era más grande que yo y estudiaba con mi profe. Después, conocí a Liliana Vitale. Pero yo fui la que primero se dedicó, totalmente, a la profesión y al instrumento en particular. Sentir, se siente bien. Pero no es ni un juego ni una competencia. Se siente más que como mujer, como persona. Ahora, por suerte, hay muchísimas chicas que se dedican al instrumento. Algunas más de forma profesional que otras. Eso es muy enriquecedor para la escena musical.

¿Cómo nace tu inquietud por formar una carrera solista? ¿Colaborabas igual con otros músicos?

Sigo tocando como música invitada del artista que me llame. En el 2000, empecé a componer y ahí comencé a tener la necesidad de hacer un disco de todo lo que estaba haciendo. Antes, me conformaba con acompañar a otro, pero, de repente, me empezó a salir música del cuerpo y desde ahí ya han pasado tres discos.

¿Por qué tu disco “¿Dormís?” (2006) se llama así? ¿Cuál es la temática de tus canciones?

“¿Dormís?” es el nombre de la canción que yo considero mas representativa del disco; es la que resume el espíritu general del disco entero, que es un despertar y un hacerse cargo de lo que uno es. Ahí empecé a tener una banda fija y un sonido más definido. Luego, comencé a cerrar mi búsqueda de una identidad para llevar mi música adelante. La temática es la misma de siempre: las cosas que me interesan y mi visión de la vida.

Y la misma pregunta para “Doble A” (2008). Quizás, cae de cajón, pero ¿se llama de esa forma por “Andrea Álvarez”? De hecho, en una foto vi que te tatuaste la letra A en tus brazos.

Es el nombre de la canción que, también en este caso, resume el espíritu del disco entero. “Doble A” trata de las pilas AA y de una pareja que se divierte con juguetes sexuales, que llevan esas pilas, justamente. El disco habla sobre la relación que tenemos las personas -como parejas y como compañeros de trabajo- en la vida, en general. Y llamé, para producirlo, a Jim Diamond, quien fue el productor de los primeros discos de White Stripes. Esto, para mí, fue cambiar de nivel y apostar a muchísimo más. Musicalmente, estoy muy feliz con este disco.

¿Qué opina tu familia acerca de tu carrera? ¿Has tenido algún inconveniente? ¿Piensas renunciar a la batería en el futuro?

Yo soy una persona que es jefa de su propia familia, así que no necesito la opinión de nadie de afuera en mi vida, para nada. Mis padres me apoyaron, más que nada, viendo mi fuerte convicción y vocación. Los inconvenientes que aparecen tienen que ver con la sociedad en que vivimos, la manera en que, lentamente, aparecen cambios con respecto a la mujer protagonista de la vida y cómo hay que luchar en este país siendo artista. La batería no es lo único que yo hago. Es una de las formas en que me expreso. Canto, compongo… Cuando uno es algo, no se renuncia nunca a eso; es imposible.

¿En qué se encuentra Andrea, actualmente? ¿Cómo ha sido este 2009 para ti?

Actualmente, me encuentro presentando “Doble A” en vivo. Este año hicimos nuestro gran show en Niceto, que para mi proyecto es algo muy importante. Fue muy exitoso, igual que las críticas del disco. Además, me dedico a la docencia. Doy clases particulares de batería y percusión, y acompaño a DJs con la percu y toco con músicos. Estoy proyectando viajar, presentando el disco, así que éste es un año muy feliz para mí.

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Sitio oficial: http://www.andreaalvarez.com/

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Acerca del autor

es estudiante de Periodismo de la Universidad Alberto Hurtado. Le gusta la música y escribe acerca de ésta. ¿Qué quiere ser cuando "grande"? Adivine ;)