FlaiTutorial, Parte 3: Actúe como un flaite
¿Ha usted intentado asaltar a alguien y se rieron en su cara? ¿Está aburrido de que le llamen pollo en vez de por su nombre? ¿Toda su vida ha querido ser un flaite? Esta es la oportunidad de su vida. Le presentamos el FlaiTutorial: Un programa de sólo 3 lecciones en el que usted aprenderá a verse, hablar y actuar como flaite. En esta lección, la tercera y última de este programa, usted aprenderá a actuar tal y como lo hacen los flaites.
Hasta ahora hemos logrado alcanzar el look flaite y dominamos su particular dialecto, pero es sabido que ser flaite no se trata sólo de una fachada sino que se trata, también, de una cuestión de actitud. No hay mucha diferencia entre un pollo vestido de pollo y un pollo vestido de flaite. Es muy necesario que nuestras acciones sean acordes a la imagen que tenemos, por lo que nuestro vestuario flaite y nuestras frases flaites deben ser acompañadas por acciones, al menos, igual de flaites. Logrando esto, sumado a su aspecto visual y a su particular modo de hablar, alcanzaremos el objetivo propuesto al inicio de estas lecciones: usted ahora será un flaite.
Algunas situaciones
Dada la complejidad del comportamiento de un flaite, es muy difícil reducirlo a reglas. En esta etapa optaremos por mostrarle algunas situaciones —la elección de un perro, el cómo subirse a la micro y la elección de un ringtone— para que conozca la manera ideal de actuar de un flaite.
Digamos que usted desea tener un perro. ¿Cuál de las siguientes alternativas es más apropiada para un flaite?
- Busco un quiltro en la calle y me lo llevo para la casa.
- Voy a la tienda de mascotas y me compro un Cocker Spaniel.
- Busco en el barrio alguien que venda cachorros de Rottweilers/Dobermans/Pitbulls y me compro uno.
En este caso, recomendamos la alternativa c., aunque la alternativa a. no es mala. Seleccionamos la c. porque el toque de tener un perro de pelea ilegal es mucho más flaite que un quiltro que generalmente da pena. Imagínese con su pinta flaite más top y paseando a su perro con un bozal por los pasajes de la población. Por ningún motivo elija un perro bonito como un poodle o un cocker spaniel porque arruinará todo el flow que ha logrado hasta el momento.
La subida a la micro —usaremos el Transantiago para ilustrar— es otra situación común. ¿Cuál es la elección más adecuada para un flaite?
- Subo por la puerta de adelante, saludo al conductor, valido con mi bip! y me dirijo a tomar asiento.
- Subo forzando la puerta trasera y si el chofer me da jugo, le pego un guate, lo miro feo y le advierto que el próximo va en serio.
- Subo por la puerta delantera, pongo un pedazo de cartón que intenta parecer una tarjeta bip! en el validador y avanzo sin mirar al conductor hacia el fondo de la micro, ignorándolo en caso de que me diga algo.
Para esta situación recomendamos la alternativa b., aunque no descartamos la alternativa c. del todo. La alternativa b. es muy recomendable si usted, además, ha dominado el dialecto flaite y ha alcanzado un look flaite, ya que le permitirá hacerse respetar no sólo por el conductor, sino que también por los pasajeros de la micro. La alternativa c. no es mala, pero no impone miedo como la primera, más bien será visto como un care’raja y no como un flaite de verdad. Si usted está vestido como flaite, no intente la alternativa a., porque sólo logrará soprender gratamente a la gente, cosa que usted no busca. No olvide andar con su celular para poner reggaetón durante el viaje y dejar un graffiti en la ventana o el asiento.
Usted obtuvo un nuevo celular —no juzgaremos cómo lo obtuvo— y, obviamente, tiene la importante misión de elegir el ringtone. ¿Cuál es el ringtone que, como flaite, le pondrá a su celular?
- Corre Cachulo
- Aventura, featuring Wisin y Yandel – Noche de sexo
- La Oreja de Van Gogh – Puedes contar conmigo.
A modo personal, encuentro más de flaite la alternativa a., aunque la b. también es una buena opción. Probablemente su celular jamás tenga un peso en el prepago para hacer una llamada, y es probable que no lo llamen mucho tampoco porque sus amigos son flaites como usted. Sin embargo, si llega a recibir una llamada, es absolutamente necesario que su ringtone esté a la altura de las circunstancias; no puede sonar nada de música pop y, ciertamente, nada muy evolucionado tampoco. Sus mejores alternativas son: una canción flaite como Noche de Sexo, Yo me enamoré o Melaza o alguna de esas grabaciones chistosas flaites como el Corre Cachulo, el Sácame del bolsillo o la Rosa Espinoza. Siguiendo esta línea, el día que su celular suene, la expresión de los que están a su alrededor será la que le dará la victoria.
Tips importantes
No queremos dejar pasar la oportunidad de aconsejarlo para que salga victorioso en las reuniones sociales que, probablemente, son las más importantes para un flaite: el carrete y la ida al estadio —aunque a veces se funden en un solo gran evento—.
El carrete flaite es una de mis situaciones favoritas porque está llena de peculiaridades. El carrete flaite comienza tarde —o temprano, si lo quiere ver de otra manera—, nunca antes de las 12 de la noche. Usted debe llegar vestido con su pinta bohemia del estilo reggaetonero y equipado con algún arma levemente visible. Su compañero de toda la noche, dependiendo del clima, puede ser un vino en bidón o una cerveza Diosa.
Al llegar, recurriendo a su nueva forma de hablar, grite “¡güena, washo pela’o!” con una pose victoriosa, aunque no conozca a nadie. Ubíquese en un lugar poco visible y comience a acechar pelás, porque es noche de cacería —se recomienda buscar pelás con nombres impronunciables como Leisi, Yajaira o Yamna, aunque sean nombres de artista—. La secuencia debe ser la siguiente, para poder alcanzar todos los objetivos de la noche: de 12 a 1 hay que tomar; luego, de 1 a 3 hay que comerse unas pelás; más tarde, de 4 a 6 tu misión es tomar y volarse hasta perder la conciencia; como no tienes conciencia, no sabrás la hora exacta, pero es la hora de pelear; luego, si sobrevives a la pelea, puedes seguir tomando, comer para despabilar —notarás que el sol salió hace rato, por lo que no es una mala idea estar a guata pelá, si el clima lo permite— y seguir tomando hasta que tu cerebro no pueda procesar la instrucción “mano, trae el vaso/botella/bidón a mi boca”.
Luego de dormir el almuerzo, probablemente sea hora de ir al estadio a alentar a su equipo favorito. Póngase la camiseta de entrenamiento de su equipo o la camiseta que se compró en la feria y diríjase al paradero o a juntarse con su piño. Antes, es absolutamente necesario que el día anterior, antes de carretear, machetee en alguna estación de metro para conseguir el dinero para la entrada —sí, adivinó, el vuelto fue lo que financió el carrete la noche anterior—. Al subir a la micro, aplique lo aprendido más arriba. Durante el viaje tiene dos opciones igualmente aceptables: abrir la puerta del bus mientras este va en movimiento para ir cantando, tal como un perrito se asoma por la ventana del auto y saca la lengua, o bien continuar el carrete de la noche anterior abriendo una cerveza/vino y prendiendo un caño/cigarro. Si siente que tiene suerte, también puede escalar hacia el techo del bus y cantar desde ahí.
Una vez en el estadio, cuelgue su lienzo en alguna baranda y móntese en una de las rejas, sáquese la polera y comience a cantar por su equipo, puteando a los pollos del equipo rival y a los que están cerca y no cantan con usted, es decir, póngale aguante. Es necesario que se sepa todas las canciones de la barra, para no quedar de pollo, aunque puede hacerse el leso en una que no se sepa prendiendo un caño. Nunca desaproveche una oportunidad de meterse a la cancha si cree que los carabineros no serán capaces de atraparlo. Como el viaje de vuelta no trae nada nuevo en comparación con el de ida, sólo le resta llegar a su casa y dormir hasta el martes, ya que el esfuerzo realizado es demasiado para siquiera imaginar despertar un lunes —ni sueñe con ir a trabajar, si es que trabaja—.
Con esto, usted está preparado para comportarse como un flaite en las que quizás son las reuniones sociales más importantes que un flaite puede tener. En este momento, usted ha cambiado su forma de vestir, su forma de hablar y su forma de pensar para adaptarse a un nuevo mundo: el mundo flaite.
Felicitaciones, usted ahora es un flaite
Siéntase orgulloso, gracias a este programa de tres lecciones, en tres meses usted ha logrado pasar de ser un vil pollo a alguien que se viste, habla y actúa como un flaite. Gracias al FlaiTutorial, usted ha alcanzado coherencia entre cómo lo ven a lo lejos, cómo lo oyen en una conversación y cómo ven sus acciones. La coherencia entre estas tres dimensiones produce un efecto sinérgico en el que la suma de los efectos individuales de estas dimensiones es menor que el efecto de la suma de estas tres dimensiones a la vez, potenciándose entre sí, y maximizando el nivel de flaiteza alcanzado. Felicitaciones, usted se ha convertido en un flaite.
Aclaración
El objetivo de esta guía, el FlaiTutorial, es hacer reir al que lo lea y en ningún caso es un intento de evangelizar a la población para convertirla en flaites ni servir como argumento para avalar conductas penadas por la ley. También quiero aclarar que no soy un flaite ni deseo serlo. Si se sintió ofendido por algún pasaje de este artículo, lo lamento muchísimo, no fue con intención de herir a nadie. Finalmente, si desea seguir los pasos de este tutorial, hágalo bajo su propia responsabilidad.
Fotografía: (cc) Flickr: freizeit (link)
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