Educación superior con las cosas claras
Estudio publicidad, pero eso no puedo evitar fijarme en las campañas de las universidades privadas para hacerse un lugar en su negocio educacional. Las alternativas son muchas y las formas de ponerse en la mente de los jóvenes son bastante diferentes, incluyendo los arranques de creatividad de los publicistas a cargo de algunas campañas que no pudieron evitar caer en el típico esténcil, en el “joven, tú puedes” o en la patética campaña de la UDLA (la Universidad Lipigas) de la que me reservo los comentarios.
De todas las campañas, solo una logró llamarme poderosamente la atención por sus mensajes. No es necesariamente creativa, pero siento que están apuntando a un lugar donde las otras no llegan o no quieren llegar, que es la verdadera conciencia del futuro estudiante. Muchas veces cuando hablamos de educación superior sencillamente nos fijamos en que los contenidos relacionados con la carrera y los profesores que las imparten estén a la altura, que la infraestructura sea buena, que la biblioteca sea nutrida, etcétera. Pero nos olvidamos de cosas que van más allá de saber hacer algo o no, la conciencia social, tener ética, opinión, saber qué pasa con el país en donde se vive y tener una visión crítica.
Cuando veo la campaña de la Universidad Alberto Hurtado me dan ganas de ser jesuita sín siquiera ser católico, porque ver cómo una institución de educación superior privada pone sobre la mesa temas como mejorar la calidad de la educación, la tradición de una universidad y el bien común es digno de elogio. Estudio en una universidad tradicional, por lo que son cosas que creo importantes y que más allá de la calidad de la educación de las privadas, ellas carecen de esta conciencia social.
La Alberto Hurtado quiere desmarcarse de sus pares, mostrarse diferente y claro, si consideramos que este país lo hicieron los jesuitas mediante la educación, creo que realmente no están muy lejos de hacerlo. Es preocupante que dentro de su programa académico, muchas universidades no consideren cosas relevantes en la formación de cada uno de sus estudiantes. No basta con saber de tu profesión, no basta con tener los conocimientos, también debes crecer como persona. Quizás esta universidad realmente no sea así, no lo sé, pero son los verdaderos temas que importan de una universidad. Esto es lo que diferencia a las privadas de las tradicionales. Le duela a quien le duela, pero es la verdad.
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