A fin de año Chile elegirá un nuevo presidente, lo que significará el término de la administración Bachelet. Cada encuesta tiene sus propios ganadores y parece que ningún resultado es seguro hasta que los ciudadanos chilenos expresen su opinión en las urnas. Sin embargo, en el Presupuesto para el año 2010 es posible ver que la administración actual ya internalizó una posible derrota de su candidato.
Antes de hablar del Presupuesto 2010 en sí, les mostraré un poco de teoría, basada en lo que Persson y Tabellini publicaron en “Political Economics: Explaining Economic Policy” en el año 2000.
Supongamos que el Gobierno de turno está seguro de que el próximo presidente será de su misma coalición, entonces la administración actual intentará dejar una economía lo más saludable posible a su sucesor para que no tenga que enfocar sus esfuerzos en sanear la economía y así poder gobernar mejor, mejorando las posibilidades de mantener a su coalición en el poder en las elecciones siguientes. Sin embargo, en el caso contrario, cuando el Gobierno de turno está seguro de que el próximo presidente será de la coalición rival, la administración actual intentará amarrarle las manos dejándole a su sucesor una economía maltrecha para que no pueda dedicarse a gobernar bien y así aumentar las posibilidades de retornar al poder en las próximas elecciones.
Hasta este punto, muchos estarán pensando en que esto sólo pasa en la mente de los conspiracionistas o de los ultrones de derecha e izquierda. Quizás es más creíble con un ejemplo de la vida real. Pongamos el caso de Estados Unidos, la economía más potente del mundo. Los últimos 4 presidentes de EEUU han sido alternados entre republicanos y demócratas —George H. W. Bush (R), Bill Clinton (D), George W. Bush (R) y Barack Obama (D)—, y adivinen qué: la Deuda Pública de EEUU ha crecido a ritmos increíbles en estos últimos 20 años, situando a EEUU como uno de los países con mayor Deuda Pública respecto de su PIB. Y esto no es casualidad, los aumentos más importantes se ven en años donde gobiernan republicanos, habrá elecciones y es probable que pierdan.
Ahora que me creen —dudo que lleguen hasta este punto si no me creen— pasaremos a nuestro Chile querido, bastante menos extremo, pero no por ello menos interesante. Las encuestas muestran al candidato de la oposición Sebastián Piñera como el más probable presidente de Chile, por sobre el oficialista Eduardo Frei, el izquierdista Jorge Arrate y el independiente Marco Enríquez-Ominami —alguno me podrá discutir que la segunda vuelta, que la transferencia de votos y que asdf, pero no es lo que me interesa—, y aunque las encuestas no definen nada, muestran una tendencia.
El Presupuesto 2010 está en proceso de ser aprobado y los candidatos presidenciales siguen de cerca su discusión en el Congreso. Si bien destacan el aumento del 4,3% y el enfoque social del Presupuesto, para efectos de esta discusión nos centraremos en los US$ 450 millones que quedarán libres para el uso a discreción del próximo presidente y del límite de endeudamiento de US$ 4.500 millones.
Para tener una referencia, el subsidio al Transantiago —aunque ya está incorporado dentro del presupuesto— asciende a US$ 820 millones. Así podemos ver que será bastante difícil para el próximo presidente desplegar todas las propuestas que hace hoy con sólo US$ 450 millones libres. Quizás deberá recurrir a endeudar al país para cumplir con sus promesas electorales.
¿A quién le conviene esto? Depende de quién gane las elecciones. Si gana Piñera, Arrate o Enríquez-Ominami, le conviene a la Concertación, ya que el ganador empezará su gobierno con las manos atadas y no podrá desplegar su arsenal de reformas con aquel exiguo presupuesto, lo que puede mostrarlo como un mal presidente y aumentar las posibilidades de la Concertación de recuperar el sillón presidencial el 2014. Si gana Frei, las mismas razones llevan a un efecto contrario, ya que son las posibilidades de los otros para alcanzar la banda presidencial las que crecen. ¿Quién creerá la administración actual que ganará en diciembre?
Si hubo intencionalidad de parte del gobierno actual o no, júzguenlo ustedes mismos. La evidencia está a la vista y la discusión está abierta.
Fotografía: (cc) Flickr: SoulSense [Oscar Ordenes] (link)
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Lo que dices del ciclo político es totalmente cierto, todo es una estrategia maquiavélica. Esto a uno lo hace pensar en los grandes beneficios que obtienen estando en el poder. Si bien soy más de izquierda, creo que la Concertación lleva muchos años en el puesto y que, probablemente, alguien lo puede hacer mejor y aveces me pregunto cuanta gente ineficiente estará en instituciones de gobierno. En todo caso, todavía no sé por quién votar.
Un punto a considerar eso sí es que este año a habido un gran gasto por el programa “Chile crece contigo”, la cantidad de plata invertida ahí es impresionante y con un buen fin, lamentablemente, no es evaluable por la forma en que se implementó pero en algo mejorará la situación (espero)de los niños más pobres. A lo que iba es que se ha tenido que gasta en cosas, además, se debe considerar que todavía estamos en crisis. Demás que hay una mala intención detrás del presupuesto pero también tiene que ver con la contingencia económica.
Es verdad. El análisis se queda corto al no tomar en cuenta los programas que el Gobierno actual ha desarrollado y están en plena implementación. Quizás analizando el presupuesto a un nivel más profundo, podríamos encontrar las razones económicas para tan poco dinero libre… quizás.
Sin embargo, así, por encima y sin ese análisis más profundo, me parece bastante claro el esfuerzo del Gobierno para amarrarle las manos al próximo presidente.
Yo no me inscribí porque hicimos un trato con la Carla: Como ella y yo tenemos votos opuestos, si votamos nos anulamos en voto, así que decidimos no inscribirnos xD.
Freak el trato!, creo que un voto siempre puede hacer la diferencia, por eso me inscribí pero los candidatos son bien charchas (creo que voy a hacer un post de esto).
Sé que hay varios subsidios que se están suspendiendo, no sé si adjurdicárselo al ciclo político o a que como (suspustamente) la crisis se está yendo, ya no es necesario hacerlo.
Sí. Pero es el mejor trato que he hecho últimamente: elimino la posibilidad de ser vocal de mesa y no me tengo que levantar temprano ese día.
Suena pulento… a la espera de ese post.
Claramente estás más informada que yo en estos temas. Si te iluminas, podrías hacer una contraargumentación para esto que acabo de escribir.
Suena a bananero pa’ quedar con la cabeza tranquila al no votar.
Lo puedes interpretar como quieras. Para mí es un gran trato =P.