La maraca: tipología fundamental
A todas y a cada una de nuestras estimadas lectoras les habrá dolido la cabeza más de una vez por este infaltable personaje en la fauna femenina: la maraca, la típica chiquilla que sin importarle nada consigue hombres como si fueran objeto de colección. Con ánimos altruistas hemos creado esta pequeña guía, para ayudar a la población a distinguir y ahuyentar a estas odiosas chiquillas que rondan por ahí. Lea y aprenda.
La warrior: A ésta no le importa la reputación, es más, lo único que le interesa es acumular falos dentro de su órgano genital. Se caracteriza por actuar netamente por el instinto. Es mordaz con su lenguaje, mira de forma provocativa a todo macho y todos sus movimientos tienen un fin. Suele dejarlos a mitad de la noche secos y exhaustos por otro integrante de la fiesta o reunión. Es la menos peligrosa de todas, pues tiene una masa cerebral del porte de un pajarito.
La hiperventilada: Más conocida como la llorona y sentimental. Se acerca en medio de la noche a su presa —que suele ser el más sentimental del grupo— y le cuenta la historia más triste del mundo, algo así como cuando su abuelita murió atropellada por un auto luego de que su casa se quemó producto de una flatulencia de su padre al lado de la estufa o la de su pobre amiga que le quitó al ex. Se muestra frágil y desecha, lo que atrae mucho al sexo opuesto por el requeteutilizado concepto de la “damisela en apuros”. Apenas le aburre, cambia al mino por otro sin derramar ni una lágrima.
La mosca muerta: Peligro inminente. Esta chiquilla se hace amiga de todo el mundo y ante el respetable público es una señorita. Es comprensiva, coquetona y hasta catalogable de “linda”, pero debajo de esa piel de oveja se oculta una loba feroz capaz de destrozar corazones por doquier. Suele mantener ocultas sus relaciones paralelas con varios sujetos, a los cuales derrite con una mirada dulce e inofensiva. En cuanto descubren sus planes ella sólo se hace la tonta, alegando demencia, exceso de amor o confusión repentina.
La coleccionista de pololos: Variante de la mosca muerta, con la leve diferencia de que ella ama mantener relaciones estables con los tipos que se come. Es capaz de decir “te amo” más veces que “hola” a diferentes tipos sin haber llevado nada de relación y cambiarlos porque “ya no siente lo mismo” o “necesita un tiempo”. Siempre encuentra un chiquillo con quien pololear en menos de lo que canta un gallo —ocasionalmente chicos de su mismo círculo de amigos o amigos/parientes cercanos al ex— y lo grita a los cuatro vientos como si fuese la gran novedad. Se sirve mucho de las plataformas virtuales para lanzar amor por el mundo, en forma de videos, sonrisas o corazones en el muro.
La levanta novios: Esta muchacha debería ser tu primer objetivo a eliminar. Se acerca generalmente como tu amiga o integrante del mundo de tu chico y se hace la gran, gran amiga de tu pierno. Ella lo comprende, lo ayuda y lo escucha, y suele gritar su amistad a quien quiera oírla. Se sabe todos tus defectos, los encontrones que has tenido con él y te descuera como si fueras la peor escoria de este planeta. A la primera pelea terrible que tengan te sacará del mapa antes de decir “clítoris”. Una variante de ésta es la levanta-novios-por-deporte, que lo hace solamente por coleccionar experiencias y contarle al mundo “le quité el pololo a la Juanita”.
La hippie alcohólica: Esta mujer no debería producirte muchos problemas, es más, la culpa de la infidelidad será mayormente de tu pierno si logra caer con ella. Es la que sobria tiene conciencia social, habla en defensa de los animales, niños, discapacitados y de los derechos de la mujer, pero con un par de vasos en el cuerpo olvida todo su discurso feminista y se tira encima —sí, encima— de tu hombre como una fiera en celo. Suele ser más sutil que la warrior, pues en su ebrio discurso sólo prevalecen oraciones tales como “ya, poh, baila conmigo” y “tú querí algo conmigo”. Lo que la hace ser menos peligrosa es que si tu hombre logra sacársela de encima irá a por otro, pues su ánimo de maraqueo y de tomarse lo que encuentre la hará enojarse con tu posesión y olvidarlo todo en un minuto.
La estratega: Una de las más peligrosas del universo maraco. Es sumamente inteligente y sabe manipular de una forma extrema. Es un camaleón, pues la forma más efectiva que tiene para acercarse al muchacho en cuestión es con la conversación: al metalero le habla de metal, al panqui le habla de punk, al futbolista de habla de fútbol. Y así los convence, a tal punto de que si llega a tener una relación estable con alguno absorbe la personalidad de éste de forma completa. Dicen las mismas cosas, fusionan su estética y sus gustos, tienen la misma posición política y lo acompaña a todo mitín y reunión que a él pueda considerarle importante. Pero ella aproximadamente al mes de tonteo se aburre de fingir y lo deja, buscando una nueva faceta que adaptar a su guardarropa de bitch.
La fea intelectual: Una mujer piolita rodeada de muchos hombres puede hacer mucho. Ronda siempre por las carreras de ingeniería o construcción, donde no hay mucha fémina que elegir. Es esencialmente instintiva y se come a lo primero que atrapa, pues su poca autoestima aumenta de forma considerable al ser vista como algo más que “la guatona del grupo”. Es calladita, tímida, solitaria y carece de personalidad. Usualmente se enamora del tipo de turno y desahoga todos sus pensamientos en un lúgubre blogspot.
La trepadora: A esta mujer no le interesará el macho en cuestión a menos de que tenga un objeto de valor que pueda ser explotado: un sueldo decente, un buen auto, una inteligencia amplia que pueda sacarla de apuros académicos o una buena pinta para presentarlo a los papás. Los chicos que caen con esta fémina se denominan “los trampolines” y ella suele aburrirse rápidamente de ellos, a menos de que tengan recursos inagotables para satisfacer a la princesita maracoca, además de una paciencia de hierro por los cuernos que tendrán a causa de su gran generosidad.
Foto: pimkie_fotos (cc)
Artículos similares:
- La tortura de la chasquilla arrepentida, por Gonzalo
- Antología de estereotipos de ex novias más comunes (sólo para chicas), por Rose Marie
- Las cosas que nunca deberías contar a tu pololo, por geraldine