Cuidado con el Monstruo Comehojas
Tengo la mala costumbre de salir a todos lados con mochila, a pesar de que no siempre la necesito. En sí no es algo malo, pero se corren riesgos: se te puede perder, te la pueden robar, te la podís pitear o puede caer en las manos de tus amigos. Seguramente alguno de ustedes se preguntará qué tiene de malo que la tengan tus amigos, ya que es una práctica común dejarles la mochila ellos para que la cuiden… Al final de este texto entenderán lo que les digo.
Imagínate, por ejemplo, carreteando con tus amigos en alguna casa o dentro de la U. Se quedan sin copete y se te ocurre ir a comprar al supermercado que está a la vuelta. Te dices: “¿Para qué llevar mochila?”, y se la dejas encargada al grupo, mientras todos te echan una mirada de maldad… Serás víctima del Monstruo Comehojas.
Partes en tu misión y la misión de los que se quedaron comienza paralelamente. Uno rápidamente toma tu mochila y la vacía, encontrando unos pocos cuadernos, fotocopias, una chaqueta y tu estuche. Se reparten los roles, uno se encargará de sacar el contenido tu estuche y darlo vuelta (la parte de adentro hacia afuera y la parte de afuera hacia adentro), otro hará lo mismo con tu mochila, otro triturará tus fotocopias y otro transformará las mangas de tu chaqueta en una serie de nudos muy apretados.
Al terminar, todos se harán cargo de tus cuadernos. Tomarán las esquinas de cada hoja de tus cuadernos y las arrancarán una por una, para al final dibujar en la primera hoja de tu cuaderno al gran culpable de esta broma: El Monstruo Comehojas.
En sólo cuestión de 10 minutos habrán terminado. Volverán a poner las cosas dentro de tu estuche y mochila invertidos y esperarán tu llegada con cara de culpables. Seguirán carreteando intentando hacer como si nada hubiera pasado, mientras tú no te darás cuenta de lo que pasó hasta que te dé frío y te quieras poner tu chaqueta… Ellos sólo te dirán: “Pasó el Monstruo Comehojas”. Fuiste.
He cumplido con advertirte. Ahora que ya sabes lo que pasa, la invitación está cursada. Únete a la causa: dale de comer al Monstruo Comehojas y haz sufrir a tus amigos por su ingenuidad.
Imagen: (cc) Flickr: Gomattolson
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