La farándula bananera
¿Han cachado lo penca que son los programas de farándula chilenos? Mi hermana es de las que ve todo el día el canal E! para saber cahuines de sus artistas favoritos. A la vez, aunque le gusta Yingo, no pesca el SQP, MQH, ni los demás programas. Lo mismo debe pasarle a mucha gente que está chata del medio. ¿Por qué nuestros famosos son tan poco atractivos? Me parece que la respuesta pasa por tres factores fundamentales: la sobre-exposición, el cahuín y el objeto mismo al que llamamos “farándula”.
Un tema central es la invasión de los espacios de este tipo en la parrilla televisiva. El SQP, el MQH, el Buenos Días a Todos (que ahora dedica buena parte de su espacio a los chismes) y los demás programas parecen coludidos y se transmiten a la misma hora en los distintos canales, lo que deja al televidente con pocas opciones a la hora de elegir el contenido que desea ver a esa hora en la tele. Así, la gente está parcialmente obligada a ver farándula en la mañana… Bendito sea el TV Cable.
Otro punto importante es el tipo de cahuín noticia que dan. El “Kike” Acuña agarrándose a combos con los guardias de un pub, el video de “Manolito” Neira manoseándose el manolete o la chica reality que le quita el pololo a la modelo son los típicos temas centrales de estos programas, tópicos que podrían ser resumidos en un párrafo o hasta en un twitt, pero que son estirados hasta más no poder ante la falta de contenido más interesante. Recuerdo que una vez un programa completo de SQP se trató del misterio de la nueva mina con la que salía el Kike Acuña…
También es un gran pecado de la farándula criolla la falta de glamour. En Chile vimos las actrices, los animadores, las popstars, los rockstars y las galas de Hollywood, y para tener algo parecido los reemplazamos por chicos reality, futbolistas, bailarinas de programas juveniles y eventos en discoteques. ¡Flaaaaite! Gran parte del problema del contenido se explica por la fuente de la que viene… No podemos esperar glamour en una fiesta en la Kmasú entre modelos, futbolistas, chicos reality y los bailarines de Yingo y Calle 7. Y lo peor es que si lo hubiera, no sería tema para los programas de farándula. Hasta el Staff de DILO.cl, que se junta en un McDonald’s, tiene más glamour.
Me parece que este último punto es el más importante. Los actores, animadores y cantantes son excluidos del voyerismo, al parecer, porque “no dan qué hablar”. Su falta de polémica no los hace objetos elegibles por los programas de farándula y ésta se ve obligada a reemplazarlos con lo más parecido: los famosillos como Mauricio Pinilla, Edmundo Varas, Angie Alvarado, Valentina Roth, etcétera.
No perdamos de vista la meta. El objetivo de la farándula y sus programas es entretener a la gente y sacarla por un momento de su aburrida realidad para llevarla a un mundo maravilloso donde todo es posible. Sin embargo, la farándula nacional no cumple ese objetivo porque los espacios de farándula se esfuerzan en mostrar el lado picante de los famosillos: nada de realidades maravillosas y mágicas, sino que lo peor de gente casi común y corriente. ¿Cómo no nos va a latear?
Imagen: (cc) Flickr: Rodrigo Vera
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