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Renca no la lleva todavía

31 Enero 2012 – 01:08 | Sin comentarios

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Pasos para destruir el look multitienda

Publicado por en 3 Junio 2010 – 16:56Sin comentarios

La peor pesadilla de una mujer insegura –algo así como el 99% de la población femenina mundial– es estar rodeada de los hombres 10 que tanto busca  y que ninguno la mire. Esos hombres preocupados de su cuerpo, con looks actuales, bien vestidos, con un corte de pelo ad-hoc, independiente, profesional… mino. Cuando mi mejor amiga me hinchó y me hinchó las pelotas para que la llevara a la disco que frecuento se lo advertí: “Te van a gustar a todos pero ninguno te mirará”. Es que una disco gay –que no sea frecuentada por los sub 25 que es otro cuento– es la peor pesadilla de una mujer de hormonas simples. ¿La razón? El hombre heterosexual promedio olvidó aquel viejo proverbio que reza: “El que quiera celeste… que le cueste”.

Creo sinceramente que vestirse bien es más fácil que hacerlo de forma errada; pero basta mirar un poco el look del santiaguino promedio para darse cuenta que han hecho un esfuerzo sobrehumano para verse mal. Siempre me pregunto si se habrán levantado temprado para poder decidir la forma más fea de combinar su ropa. Lo típico es que en horario de oficina lleven chaqueta y pantalón negro con una camisa blanca, ambos tres tallas sobre la indicada y con un uso promedio de un año para la camisa y tres años para el traje. Y si es horario libre, dependiendo de la edad, será un jeans azul básico, camiseta de liquidación Falabella –si es que se tiene suficiente dignidad como para no usar una con frase “chistosa” tipo metrosexual– o pantalones cortos y camisa Polo de feria.

Y sería, a eso se resume el look del hombre promedio. Ese es todo el esfuerzo por verse bien, no hablemos ya de un matrimonio o una entrevista de trabajo en donde el cuello Mao con la camisa roja NO son la opción –una camisa roja nunca es una opción–; hablo simplemente del look diario, de las capas de ropa que dicen a todo aquel que nos mire quiénes somos y cómo queremos ser tratados.

Todos sabemos y creemos que lo importante va por dentro, que los sentimientos son lo más maravilloso del mundo y que la inteligencia es lo que realmente define a una persona. Por lo mismo ni ustedes ni yo repetiremos esa estupidez de “me da lo mismo como me veo, lo que importa es lo de dentro” y es que ustedes y yo somos lo suficientemente inteligentes como para saber que esa frase responde a la ignorancia, los complejos y traumas de gente con la L grabada a fuego en la frente. Ustedes y yo sabemos que la primera impresión es la vía más efectiva para poder demostrar lo que llevamos por dentro: es el punto de partida.

Como les dije antes, al que quiera celeste que le cueste. Gracias a Dios no es tan difícil verse bien, basta con saber donde cómo y por cuanto –si no tienen el cómo… la gente que atiende los ayudará– de todos modos si pueden vayan con una amiga-polola-el-amigo-maricón-que-todos-tienen. Si no tienen me llaman y hacemos  la versión chilensis de Queer Eye For The Straight Guy.

Qué comprar

Hablamos con Patricio Soto, el diseñador de la –muy tremendamente fetiche del autor–  línea “Parentesys” y le preguntamos sobre los grandes errores del chileno promedio al momento de vestirse: “Al final se trata –como irán imaginando– de probarse al menos dos tallas y ver como quedan frente al espejo, por eso recomiendo ir acompañado, siempre es más llevadero si tienes a alguien que te diga lo ridículo que te ves”, comentó.

¿Qué prenda crees que sea imprescindible?

Una prenda por sí sola no hace el estilo. No obstante un zapato bien elegido puede levantar un look débil o al contrario, un zapato mal elegido puede destruir la mejor de las pintas. En ese sentido yo tiraría la basura todos los zapatos brasileros no por su calidad, si no por su diseño.

¿Algún nombre que se te venga al cabeza?

(Risas) Ferracini o algo así. Es increíble como llegaron y no sólo se supieron feos, sino que se adecuaron de inmediato a un perfil de persona.

¿Te aventuras a dar un consejo a una persona perdida en el mundo del buen vestir?

Reglas básicas sí. Usar ropa de la talla apropiada, aunque suena obvio, no todo el mundo aplica un criterio tan básico. Los colores básicos y/o sobrios siempre quedan bien a todo el mundo. La ropa plástica solo sirve para la lluvia.

Pequeña guía para el buen gusto

Si nunca en su vida han escuchado hablar de la rosa cromática mezclen de a dos colores, café con verde, negro y blanco,  celeste y gris, negro y rosado, etc. Si el daltonismo les gana mezclen el mismo color en distintos tonos. Deben usar la ropa en la talla correcta, una camiseta no debiera nunca pasar 5 centímetros por debajo del cinturón ni hacer bolsa en ninguna parte –las poleras apretadas déjenselas a los musculines y fans de Lady Gaga–. Un pantalón no tiene porque necesitar un cinturón para afirmarse, es preferible el talle alto y un asomo de pitillos –usar pitillos completos sin ser indie… mejor no- .

Una buena opción para mejorar el look es darse vueltas por el drugstore de Providencia ubicado en Providencia 2124, es algo así como un mall pero sin las nefastas tiendas por departamento: tiendas como “Zebra” o “Lust For Life” son opciones buenísimas a la hora de elegir un nuevo look –ahora, si andan con lucas, las chaquetas de cuero de Lust For Life son maravillosas–.

Otra opción siempre buena es recurrir a diseñadores nacionales, la mentada línea “Parentesys” está exponiendo su trabajo por estos días en el tercer piso de la tienda “NGR”, en Monjitas con Mosqueto. Denle una vuelta a las poleras y las camisas. Subiendo por Monjitas encontrarán la tienda del farandulín chileno Benjamín Vicuña “Bautista” que, además de una selección de ropa Adidas que está que se sale de buena, tienen desde camisetas hasta zapatos cuidadosamente seleccionados. Si tienen problemas para crear un look completo en Bautista lo encontrarán hecho. Un must de la tienda son las poleras en colores básicos: vale la pena.

Ahora si están en el extremo de las lucas en positivo dense una vuelta por el hall central de Bellas Artes, en Merced 364, donde incluso si no son fanáticos de la ropa, ansiarán tener las 100 lucas que cuesta un abrigo del diseñador nacional Ignacio Lechuga o un traje de Santiago del Valle.

Si por el contrario están en el otro extremo o si simplemente son apretados con la plata, Bandera es la calle para perderse: con paciencia entre los mostradores y las pilas de ropa les aseguro que siempre pueden encontrar maravillas; sólo basta un poco de suerte y tener bien definido el look en sus cabezas.

Algo que nunca deben hacer es el look multitienda. Guarden la CMR para línea blanca o electrónica, lo que viste el maniquí de falabella JAMÁS será un buen look; es tautológicamente errado. Por otro lado tiendas como “Zara” o “AX” la única forma de usarlas sin que sea un error es que sea imposible adivinar que provienen de esas tiendas. Aún así son una pésima y sobrevalorada opción.

No somos lo que vestimos, pero es importante que lo que vestimos sea una expresión de lo que somos. El mal gusto no refleja humildad, no es cool ni es una opción: es solo una muestra de inseguridad, de despreocupación y mediocridad. La verdad es que no es difícil armarse de un armario decente, bastan unas pocas prendas bien seleccionadas que puedan combinarse entre ellas. Así que vamos dejando la paja, juntando un par de lucas y prepárense para gritarle al mundo –de la manera más afinada posible– quiénes son y de qué están hechos.

Fotos: alvaroarriagada.com (CC) y Parentesys

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