Netlabels: piratería versus libre acceso
Siempre sale al baile el tema de la piratería y los derechos de autor a la hora de descargar por Internet. Teniendo en cuenta que podemos encontrar cantidades impresionantes de cosas a un par de clicks sin importar cuál sea su precio en el mercado, se hace extraño saber que las empresas estén implementando campañas para fomentar la descarga legal de contenido musical e incluso la descarga de discos gratuitamente.
La masificación de Internet desde el inicio de la década abrió una puerta atractiva: la descarga gratuita de archivos musicales. Napster fue quién abrió los fuegos en el 2000, al ser una de las pioneras en ofrecer redes P2P. Con solo realizar una búsqueda por artista o canción es posible acceder a un catálogo online de millones de canciones disponibles para descargar sin costo. Si bien Napster tuvo su fin como P2P al año siguiente en un bullado juicio, dejó puesta la discusión sobre la piratería contra al derecho del intercambio y libre acceso a la música.
Para combatir esto es que las empresas discográficas se han asociado contra la descarga gratuita ilegal. En alianza con la compañía de celulares Nokia idearon teléfonos móviles que vienen cargados con música digital obediente al derecho de autor y códigos que permiten la entrada a portales de descarga legal pagada a través de la web como iTunes. Y comenzó a dar resultados en algunas partes, así los piratas abandonaban el barco y compraban como cualquier mortal. Gracias a esta iniciativa en México subieron en 10 millones las bajadas pagadas, subiendo un 15% las compras de música digital durante el año pasado.
La IFPI –Federación Internacional de Productores Fonográficos– pone su mayor preocupación en acordar leyes para la regulación por parte de los ISP –proveedor de servicio de Internet– para frenar la descarga ilegal.
Netlabels: gratuidad, legalidad y creatividad
Fuera de la piratería los netlabels se ganan el título a una arremetida a la industria musical. Estos sellos discográficos virtuales trabajan bajo las políticas mundiales de respeto al derecho de autor: Creative Commons. Es así como la obra musical puede ser descargada, transmitida y exhibida con prohibición de comercialización.
Los netlabels abogan a una cultura libre. Apoyando esto, Lawrence Lessig, abogado de la Universidad Stanford y creador de la licencia CC, expone “una cultura libre apoya y protege a creadores e innovadores”.
En Chile uno de los que lleva la batuta es JacobinoDiscos. La netlabel expone sus principios en apoyar la creatividad de músicos e incipientes artistas. Un ejemplo de ello es Álvaro Castro, quien bajo el nombre de Élansson destaca como uno de los exponentes del sello y ya cuenta con su disco debut: “Articulata”. Si bien este álbum posee sólo algunas copias físicas se encuentra disponible para su descarga gratis en la página de esta netlabel.
Élansson destaca el rescate a las promesas musicales por parte de quienes miran la música sin fines de lucro. “Las netlabels efectivamente acogen a artistas nacionales; no los de antaño ni los que salen disparados desde programas de televisión”, indica. Nombres como los de Gepe, Javiera Mena y Camila Moreno partieron sus carreras difundiendo sus primeros trabajos bajo estos sellos discográficos virtuales.
Sin embargo la industria no ha aceptado que esta crisis generada por Internet es más bien un cambio en la forma de acceder a la música y a la cultura por parte de los consumidores. Las netlabels enseñan que música y dinero no van necesariamente de la mano. Así que pongámonos cómodos y esperemos muchos artistas comiencen a pensar en estas maneras de difusión de su material, y también en todos los nuevos talentos que pueden tener acogidas en un sello. Porque obviamente que para un músico es mejor que lo estén “descargando” que “pirateando”.
Imagen: Brocco_Lee (CC)
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